Desde 2016 en Miraflores
Una cafetería de barrio que cocina como restaurante
mó nació con una idea simple: que la comida de todos los días se cocine con el cuidado de una carta de autor. Pan y pastelería que salen del horno cada mañana, huevos de corral, café peruano y una cocina que no descansa entre el desayuno y la cena.
La cocina del chef Matías Cilloniz mira a sus raíces chinchanas y las trae a la mesa sin solemnidad: un pan con chicharrón junto a unos gnocchis en salsa de hongos, una lasaña de carne al lado de unos waffles de zapallo loche.
Tres locales, la misma idea: un sitio al que se puede volver cualquier día de la semana.


El horno
Todo empieza a las cinco de la mañana
Brioche, ciabatta, focaccia, english muffins y la bollería del día se hornean antes de que abramos. Es la razón por la que un sándwich de mó sabe distinto: el pan no viene de fuera.

La cocina
Cocciones largas, producto peruano
La cocina del chef Matías Cilloniz trabaja fondos propios, cocciones de horas y producto de temporada. De ahí salen la res de larga cocción, el ragout de ossobuco y el chimichurri de la casa.

La barra
Café peruano, bien hecho
Espresso, filtrados y bebidas frías de receta propia. Sin ceremonia de más: un café que acompaña la comida en lugar de competir con ella.

El salón
Un sitio de barrio, no un escaparate
Mesas para quedarse a trabajar, terrazas para el almuerzo largo y un servicio que reconoce al que vuelve. Eso es lo que quiere decir "cafetería de barrio".
Lo que no cambia en ninguno de los tres locales
- Panadería propia
- Brioche, ciabatta, focaccia y bollería horneadas cada mañana en casa.
- Cocina de autor
- Cocciones largas, fondos propios y producto peruano de temporada.
- De barrio
- Mesas para quedarse, terraza y servicio que reconoce al cliente que vuelve.